El sacacorchos es una herramienta tan básica en el mundo del vino como antigua y que nació por pura necesidad, necesidad de los marinos ingleses. Nos tenemos que remontar al siglo XVII y como hemos dicho a Inglaterra cuando comenzaron a transportar bebidas embotelladas con corcho como cierre. Sin embargo, la primera patente fue la de Samuel Henshall en 1795 con un tornillo sujeto a una madera. Y ya después, en 1802, Edward Thompson añadió al diseño un “sombrero” metálico que rodeaba la boca de la botella y tras perforar con la espiral el corcho lo hacía ascender y salir. Así nació el conocido sacacorchos de rosca. Más tarde, en el año 1932, el industrial de Éibar David Olañeta creó el sacacorchos de alas para su firma BOJ.
Especificando que existen muchos tipos de sacacorchos vamos a adentrarnos en los más conocidos y usados:
- Sacacorchos con forma de T.
- Sacacorchos de rosca.
- Sacacorchos de alas.
- Sacacorchos de dos tiempos.
- Sacacorchos de láminas.
- Sacacorchos eléctrico.
Sacacorchos con forma de T
Este sistema en T es el más simple de todos y esta simpleza hay que suplirla con un extra de fuerza para poder extraer el tapón, razón por la cual su uso es cada vez menos frecuente. Consiste en un mango que hace la función de tirador y está unido perpendicularmente a una espiral por lo que una vez que se incrusta totalmente en el tapón hay que tirar con bastante fuerza hacia arriba para extraer el corcho. En muchas ocasiones es necesario fijar la botella entre ambos pies.
Sacacorchos de rosca
Es uno de los modelos más clásicos y resistentes que existen. Si bien es muy sencillo de utilizar, como condición requiere emplear cierta fuerza para extraer el corcho. El sistema consiste en una caperuza metálica que se acopla al cuello de la botella y se va introduciendo el tirabuzón en el corcho con una manivela superior giratoria. Para extraer el corcho tan solo habrá que girar esta pieza superior. Es una buena elección para gente que no tiene mucha práctica en la apertura de botellas.
Sacacorchos de alas
A mucha gente le gusta esta opción por ser muy sencillo de utilizar. Nos permite abrir una botella sin mucha fuerza ni habilidad, basta con apoyar su base en la boca de la botella y girar el sacacorchos hasta que la espiral se enrosque ligeramente y cuando el movimiento esté completo solo deberemos bajar las alas que se han ido abriendo, para extraer el corcho. La única pega que tiene y por lo cual pierde adeptos es porque ocupa demasiado espacio en comparación con otros.
Sacacorchos de dos tiempos
Conocido también como de palanca o tirabuzón, se trata de un objeto muy fácil de usar que permite retirar el corcho en dos simples pasos sin ningún tipo de esfuerzo. Para utilizarlo basta con girar la espiral hasta introducirla por completo en el corcho, colocar el apoyo metálico en la boca de la botella y tirar hacia arriba, haciendo palanca, hasta extraer por completo el tapón. Para facilitar aún más la apertura suelen incorporar una cuchilla para poder cortar la cápsula. Es un elemento fundamental para el vino y muy fácil de encontrar en cualquier tienda sobre el que tan solo haremos hincapié en dos aspectos importantes:
- El tirabuzón debe estar bañado en teflón, con un largo de entre 4 y 5 centímetros y la punta muy fina para que pueda atravesar el corcho sin romperlo y con facilidad.
- La “patita” donde se apoya en el cuello de la botella debe ser muy firme para que tenga un buen soporte y no rompa el vidrio al momento de ejercer la presión.
Múltiples cualidades, plegable, pequeño, económico y muy práctico a la hora de extraer el tapón, convierten al sacacorchos de palanca en uno de los modelos más populares.
Sacacorchos de láminas
El sacacorchos de láminas es el único que permite extraer el corcho de una botella sin perforarlo. El sistema consiste en dos láminas metálicas que iremos introduciendo poco a poco por cada lateral del cuello de la botella para así extraer el corcho entero. Es la única opción cuando tenemos el gusto de abrir una botella que lleva mucho tiempo en nuestra bodega. El contacto del corcho con el vino durante tantos años puede haber deteriorado su estado, este sistema evitará que se descomponga concediéndonos el permiso de degustar la joya escogida sin pequeños barquitos de corcho.
Sacacorchos eléctricos
Estamos sin duda ante el tipo de sacacorchos más sencillo y práctico para abrir una botella, tan solo debemos pulsar un botón y segundos después tendremos el corcho en nuestra mano. También es conocido como sacacorchos automático. Además de ser tan prácticos, algunos de estos descorchadores (los más sofisticados) ofrecen una función para consultar la temperatura de la botella lo que nos permitirá abrir el vino en el momento adecuado.
Sacacorchos neumático o de aire comprimido
Este tipo de sacacorchos no es muy habitual entre los consumidores de vino ya que puede alterar las características del producto. Funciona mediante aire comprimido o gas neutro y consiste en clavar la aguja en el corcho hasta que lo traspase íntegramente para después inyectar aire y que este presione el tapón hacia el exterior. Parece un sistema muy eficiente pero su punto negativo tiene lugar en el momento en que el aire ingresa en la botella ya que puede remover bruscamente los sedimentos y alterar las propiedades del vino.
Después de conocer algunos de los sacacorchos más comunes, tenemos clara nuestra elección y la de la mayoría de los sommeliers, nos quedamos con el sacacorchos de dos tiempos, es el más eficiente y el más económico. Y en casos excepcionales escogeríamos el de dos láminas, por utilidad pero sin duda por elegancia.

También queremos que tengáis una opción para abrir esa botella en esas ocasiones en las que no se tiene a mano ningún tipo de sacacorchos ni va a ser posible conseguir uno pero…por Dios, queremos abrirla. Tenemos dos opciones que funcionan de verdad, aunque necesitamos paciencia y habilidad. La primera es coger esa percha que tenemos en el armario y con calma ir perforando el corcho con el gancho para después tirar como si se tratara de un sacacorchos en forma de T. La segunda opción sería golpear poco a poco el culo de la botella en posición perpendicular contra una pared.
Si estáis en una de estas situaciones, ánimo, la motivación será otro factor para tener en cuenta.